
Los sonidos de los tambores se escuchan en toda la isla para dar la bienvenida. Sus gentes viven pausadas como en un letargo entre el turismo masivo y sus propias leyendas. Mosaico de herencia, cultura y historia, donde los isleños profundizan en su orgullo de propietarios de sus tierras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario